domingo, 16 de octubre de 2011

1911 - 2011




En la entrada del 20 de septiembre del presente año nos referíamos de forma general a una casa de altos muy importante de Concepción. Una casa de altos que tenía el peso de ser la más antigua de Concepción y con un estado de conservación relativamente bueno considerando los terremotos de 1939 y 1960 y a las numerosas transformaciones de su entorno. Esa casa, cuya inscripción en su fachada nos habla de un lejano 1911, está siendo demolida bajo el argumento de estar debilitada por el terremoto del 27 de febrero del 2010. Sí, hay daños, hay zonas débiles, hay graves problemas estructurales, eso es innegable. Nada es eterno en la vida, pero absolutamente nadie ha mencionado la posibilidad de un “reacondicionamiento”, un reciclaje del edificio, sólo se habla de derribar, una línea de crecimiento muy común en esta ciudad. Nada cuidamos, nada respetamos, no existe un respeto por la historia, por los detalles, creemos que estar a la vanguardia implica borrar todo e instalar nuevas edificaciones sin alma e identidad que lo único que hacen es potenciar una fealdad y una falsa historia en Concepción. Amplían las improvisadas políticas de desarrollo urbano y demuestran una falta de voluntad y visión en las directrices del cómo queremos nuestro querido Concepción.


Es por ello, que hemos decidido visitar la casa en cuestión, hacer un “réquiem”, tal como lo hemos hecho con otros ejemplos en esta ciudad.
Al llegar al lugar en cuestión, claramente nos sentimos invadidos por un sentimiento de pequeñez, claro, hacia el 1911, la idea era la altura máxima, da lo mismo si es una habitación es de 2x2 m., siempre y cuando sea alta, esto era aplicado a viviendas y locales comerciales por igual.

Vista de la casa de altos en los inicios de los trabajos de demolición.
El primer nivel está ocupado por los locales comerciales, patio interior y los accesos al segundo nivel. Originalmente la casa estaba concebida para albergar dos locales con recintos como servicios y bodegas. Los locales comerciales eran gigantes. Doble altura y más de 20 metros de fondo dan cuenta de que estos locales estaban capacitados para albergar ya sea una mercería o ferretería. Vayamos a saber qué locales originalmente albergó.



Bueno, luego de dar un breve tour por uno de los locales comerciales, nos acercamos a la puerta de acceso al segundo nivel, la puerta, semiabierta, tiene un peso tan grande como la rabia que embarga el ver tanto escombro por doquier. Al abrirla completamente nos damos cuenta de lo largo y ancho de la escala, por otro lado nos llama la atención el material, una noble madera chilena en cada peldaño, cada pasamanos y en los enchapes de las paredes.

Escalera de acceso al segundo nivel.

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